sábado, 27 de diciembre de 2014

Capitulo 14 -Recuperarte-

La mujer hizo un gesto de mal humor al tiempo que conservaba un aspecto satisfecho.
-Entonces esperaré a que te lo cuente antes de dar mi veredicto.
-¿Y crees que es mejor esperar porque...?
-Porque quiero estar segura de que sigues siendo su esposa una vez que sepas por qué estoy aquí. -Comprendo -murmuró Paula.
En realidad no comprendía. Era evidente que todo aquello tenía relación con el secreto que había mencionado Pedro.
-..y haz tu trabajo, que para eso te pago -se escuchó la voz de Pedro a través de la puerta.
Paula se alarmó y se levantó. Pidió disculpas y abrió la puerta. Pedro estaba delante de ella, de espaldas y con un puño levantado, amenazando a un enorme y musculoso hombre que desapareció a toda prisa por el pasillo. Se apresuró a salir y cerró la puerta.
-¿Qué ocurre? -susurró.
-Simplemente le explico las cosas de la vida al cabezota y *beep* de mi cocinero, que pronto se quedará sin empleo.
-No comprendo. ¿Por qué le molesta tanto nuestro matrimonio?
-Bueno, supongo que debería de haberle advertido de que quizá trajera a una mujer a casa, pero como no estaba seguro...
-¿Te acobardaste? -lo interrumpió ella-. No te culpo, ese hombre es un gigante.
Pedro frunció el ceño entre divertido e irritado. Para alivio de Paula finalmente ganó su sentido del humor.
-¿Te da miedo? Pues deberías verlo con el cuchillo de carnicero -comentó señalando hacia la puerta de entrada, donde había un cuchillo clavado.
-Ese hombre... -Paula dejó de respirar, tragó, y se echó a temblar-... ¿hizo eso?
-Bueno, cariño, no lo hizo en serio. De haber sido así ahora no estaría aquí. Solo trataba de dejar claros unos cuantos puntos.
Paula cerró los ojos y susurró una plegaria en español.
-¿Y por qué le molesta tanto que te hayas casado conmigo? -volvió a preguntar.
-Tiene miedo de que intentes cambiar las cosas, es un poco posesivo con su cocina -¿Y eso era todo? Paula suspiró-. Eh, ¿te encuentras bien? -Pedro la tomó en sus brazos-. No va a hacerte daño, en serio.
Paula sintió el calor del cuerpo de su marido, la largura de su cuello que, de algún modo, encontró bajo sus labios, olió su fuerte fragancia a cedro... aquello le hacía sentirse segura. Las manos de Pedro se enredaron en su pelo y tiraron de su cabeza hacia atrás. Sus salvajes ojos azules se clavaron en ella explosivos, llenos de necesidad. Pedro murmuró algo, algo que sonó parecido a «mi amor». Pero no podía ser eso.
Y entonces no pudo seguir pensando. Las manos de él se hundieron profundamente en su cabello, forzándola a levantar el rostro y a entrar en un hirviente revoltijo de labios, lenguas y cálidos alientos. Paula-deslizó las manos por dentro de su camisa tomando de nuevo conocimiento de aquella carne fuerte y poderosa.
-Todo saldrá bien -musitó Pedro contra su boca. Entonces él volvió a beberla una vez más arrastrándola con su sabor-. Ya lo verás, yo me ocuparé de todo.
Qué típicamente masculino. Pedro tenía mucho que aprender de la mujer con la que se había casado. Si pensaba que podía excluirla tan fácilmente estaba muy equivocado.
-¿Mojo es uno de tus secretos? -No.
-Entonces ahora sí que estoy preocupada. Creo que ha llegado el momento de que tengamos una charla, ¿no te parece?
La puerta del despacho se abrió y doña Isabella apareció en el umbral.
-Estoy de acuerdo, hace mucho tiempo que deberíamos de haber tenido una charla -anunció mirándolos enfadada a los dos-. ¿Pensabais estar ahí mucho rato, o ibais a agraciarme con vuestra presencia en un futuro próximo?
-Lo siento, ya vamos -se disculpó Paula.
-Mis disculpas por tenerla esperando -comentó Pedro mientras se sentaban-. Ya veo que Penny os ha traído café.
-Está frío.
-Eso pasa cuando no se lo bebe uno a tiempo. -Doña Isabella prefiere té -se apresuró a decir
Paula.
-¡Qué gracia! La última vez lo detestaba.
-A las mujeres mayores se nos debe de permitir cambiar de opinión -comentó despectiva con un gesto de la mano-. Es uno de los pocos placeres que nos quedan.
-Claro, y para ti es uno de los más preciados, ¿verdad?
-Si lo que quieres decir es que me divierte mostrarme difícil tienes razón -rió la señora-. Me encanta.
-Estoy seguro -continuó Pedro-. Vayamos al grano. Ya conoces a mi esposa. He hecho lo que me has pedido, así que ahora dame lo que quiero.
Doña Isabella apretó los labios y posó su mirada sobre Paula.
-Es una elección encantadora, no esperaba que de mostraras tanto acierto.
-Entonces, ¿cuál es el problema?
-Que no se lo has dicho -suspiró la señora. -Pensaba decírselo esta noche -contestó Pedro endureciendo la voz-. Te has adelantado un poco viniendo hoy.
-Díselo ya.
-No me presiones -advirtió él.
-Díselo ahora, tengo que estar segura de que no te abandonará en cuanto sepa la verdad.
-No tienes derecho...
Doña Isabella golpeó el suelo con el bastón y respondió:
-¡Tengo todo el derecho!
-Adelante, Pedro -soltó Paula-. Si eso va a satisfacerla dilo abiertamente.
-Cariño, te aseguro que pensaba decírtelo -se lamentó Pedro-, pero no así.
No podía tratarse de nada bueno. Paula respiró hondo y luchó por mantener la calma. Se había pasado la mayor parte de su vida practicando el autocontrol, aprendiendo a ocultar sus pensamientos y sentimientos. Los años vividos en casa de su tía le habían servido de experiencia, y tras su abortado matrimonio con Pedro, cuando la culpa por lo sucedido amenazaba con acabar tanto con ella como con su hermano, había sabido mantener una fachada que había engañado y salvado a Rafe. Fuera cual fuera el secreto de Pedro lo aceptaría con calma. -Tranquilo -aseguró Paula-. Antes de casarnos te dije que aceptaba tu secreto, y hablaba en serio.
-Muy bien -respondió él reuniendo valor-. Doña Isabella tiene algo que yo quiero.
-Eso ya lo imaginaba.
-Y para obtenerlo tenía que cumplir dos condiciones. La primera era adquirir una casa.
-¿Y la otra una mujer? -Sí.
-Y a cambio ella te  daría ...  ¿qué?
Pedro vaciló unos instantes, pero luego contestó: -A cambio ella me daría a mi hija.

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Continuaraaaa! 
Aca les dejo tres caps! Espero sus comentarios, si son en el blog mejor! Se puede comentar en anonimo..! Espero que les gusten los caps! Mañana subo de nuevo! 

4 comentarios:

  1. Wow no se q decir, me dejó sin palabras lo último!! Ni ahí pensaba eso, no puedo creer q tenga una hija!! Y cn quien?! Antes o d dspues q conociera a Pau?!!, muero x el prox cap!!! Bsoo @GraciasxTodoPYP

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  2. Wowwwwwwwwwww, nunca imaginé semejante secreto. De quién es la hija???? Muero x leer el siguiente cap

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  3. wowww me dejaste intrigada,no sabiamos eso,ahora a descubrir de quien es la hija rociibell23

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