A MI LARGAMENTE perdida esposa:
Cuento los días que faltan para verte. Hace casi un año y aún no he podido sacarte de mi cabeza... ni de mi corazón. Tu hermano me ha mandado los papeles de la anulación, pero no me importa lo que digan. Tú siempre serás mi esposa, la mujer que dará a luz a mis hijos, mi Amor Eterno, la persona a la que adoraré hasta el final de mis días. Eres lo más dulce en un mundo a menudo amargo.
He estado trabajando duro durante estos largos meses, ahorrando cada penique. Sé que una de las preocupaciones de tu hermano era que no podía mantenerte. Pero he sido muy inteligente. He invertido mis ahorros y estoy proyectando la casa perfecta para ti. No será mucho para empezar, pero será nuestra.
El baile de Aniversario será dentro de una semana. Es para celebrar el primer Aniversario de aquellos que se casaron en el Baile de la Cenicienta, y aunque nuestro matrimonio fue anulado sé que tú estarás allí y que esta vez, cuando nos convirtamos en marido y mujer, nadie podrá separarnos. Sigue luchando, Paula. Y vuelve a mí.
Hasta que vuelva a tenerte en mis brazos...
Para sorpresa de Pedro los cascabeles de la máscara de Marianna tintinearon al unísono en una protesta. -¿Quitarme la...?
-La máscara, sí. ¿Algún problema? -Preferiría no hacerlo -admitió ella.
La devastadora sinceridad de aquella respuesta llevó a Pedro a mirarla suspicaz.
-Y eso, ¿por qué?
-¿Qué importa el aspecto que tenga? -preguntó Paula. Entonces fue ella la que se aferró a la taza con desesperación-. No recuerdo que lo hayas mencionado como condición. Querías a alguien que convirtiera tu casa en un hogar, que estuviera dispuesta a vivir en Colorado, que...
-Que se acostara conmigo...
Era un milagro que Paula no hubiera derramado el café. ¿Acaso encontraba insoportable la idea de acostarse con él? Pedro acabaría pronto con sus dudas.
-Sí -admitió ella-. Alguien que se acostara contigo.
Pedro se puso en pie y se acercó a ella.
-¿Y no crees que deberíamos de vernos el uno al otro sin las máscaras para asegurarnos de que seremos capaces de soportarnos cada mañana a la hora del desayuno?
Paula lo miró con ojos negros intensos, con ojos que le hacían recordar cosas que hubiera preferido olvidar.
-¿Y si no te gusta mi aspecto cada cual seguirá su camino?
Pedro juró en silencio. ¿Acaso creía que era tan insensible?
-Yo no he dicho eso.
-Entonces lo importante no es si puedo crear un hogar o no, sino si soy lo suficientemente atractiva para estar contigo en la cama, ¿no es eso?
Pedro se detuvo a su lado y la tomó de las manos.
-Cariño, por si no lo sabías... en cuanto las luces se apagan ya no importa demasiado el aspecto que tenga tu pareja. Lo que importa es si la parte A encaja placenteramente en el hueco B.
La había insultado. No lo había hecho de un modo intencional, simplemente había sido un ataque de brusca franqueza. Pedro quería una esposa. O más bien la necesitaba. Y si había de ser sincero no le importaba lo más mínimo cómo fuera con tal de quedar satisfecho en la cama. Ya había tenido a una belleza. Forzado a tomar una segunda esposa prefería mostrarse más práctico.
Pedro estudió a su presunta futura mujer. Podía ver en ella la intención clara y patente de marcharse en ese mismo instante. Algo, sin embargo, la retenía. Algo que él no acababa de comprender. Lo veía en el delicado perfil de su mandíbula y en el brillo airado y oscuro de sus apasionados ojos marrones. Una sonrisa se esbozó entonces en sus labios, una sonrisa tan femenina y atractiva como la que más. Entonces Pedro comenzó a sentir un calor intenso en su interior, una reacción espontánea como no la había sentido en años.
-Pues si no importa entonces no me quitaré la máscara -afirmó ella-. Tú decides. ¿Estás dispuesto a casarte sin vemos primero?
Pedro juró en silencio y le soltó la mano.
-Me pides algo para lo que hace falta mucha fe.
-Y tú no eres un hombre de fe, ¿verdad?
-En absoluto.
-¿Qué ocurrió? -inquirió ella con una amabilidad que él era incapaz de soportar, una amabilidad que no merecía.
-Perdí a una mujer, hace mucho tiempo.
-Quizá algún día puedas recuperarla.
-Si es eso lo que esperas vas a llevarte una buena decepción -advirtió Pedro irguiéndose como una torre a su lado-. Te estoy ofreciendo una casa y una cama caliente. Lo más cerca que puedes llegar a estar de la fe es confiando en que seré fiel a los juramentos de nuestro contrato matrimonial mientras dure. Nunca te faltará nada que esté en mi poder darte. Lo tomas o lo dejas.
-¿Y no esperas amor?
-Imposible.
Ella frunció los labios como considerando la oferta, formando con ellos un beso a medias que le resultó tremendamente tentador. Si no hubiera pronunciado una palabra justo en ese instante Pedro se habría inclinado sobre ella para probar esos labios rosados y comprobar si sabían a lujuria tal y como aparentaban.
-¿Y por qué iba yo a acceder a esa clase de matrimonio?
-Francamente, no se me ocurre- ni una sola razón -respondió Pedro tomando su taza de café y terminándosela. Luego consideró de nuevo sus palabras y dijo, dejando la taza sobre la mesa con decisión-: Escucha, he venido aquí a buscar esposa. Te he dado mis razones y he sido sincero en cuanto a lo que espero. Brutalmente sincero. Si lo que vendo no te interesa dímelo ahora, aún tengo tiempo de encontrar a otra.
Paula se puso también en pie y respondió:
-Yo no estoy interesada en buscar otra pareja.
-¿Seguro? -inquirió Pedro observándola deliberadamente, permitiendo que su rostro expresara solo en parte su irritación. Ella lo había presionado al máximo, no estaba dispuesto a dejarse presionar más. Y si se echaba atrás deprisa se daría una vuelta por. el lugar y buscaría otra esposa-. No estoy de humor para juegos.
-Ni yo. De hecho solo tengo una última pregunta.
-¿Cuál?
-¿Qué opinas de los niños?
-Lo primero que he guardado en la maleta eran unos cuantos protectores que me garantizaran que iba a poder evitar esa complicación -respondió Pedro levantando una mano para que ella no lo interrumpiera-. No me opongo a ellos, solo trato de ser sensato. Arreglemos las cosas en nuestro matrimonio antes de mezclar en él a ningún niño.
-¿Pero entonces no descartas la posibilidad en el futuro?
-No -contestó Pedro estudiándola con atención-. ¿Qué opinas tú sobre los niños?
-Me encantan -sonrió ella-. Si no quieres tener ninguno de inmediato me conformaré con adoptar a cualquiera de los hijos de tus empleados hasta que desees tenerlos.
Aquella respuesta ganó la aprobación de Pedro.
-Hay muy pocos pequeños en el rancho en este momento, pero veré qué puedo hacer.
-Me muero de curiosidad.
Pedro torció los labios.
-Y dime, ¿por qué no me sorprende eso?
-No tengo ni la menor idea -bromeó ella.
-Continúa -suspiró Pedro-. Venga, suéltalo. ¿Qué te produce tanta curiosidad?
-Ver cómo vas a decidir si seré capaz o no de transformar tu casa en un hogar. ¿Qué cualidades se necesitan para ser tu mujer?
-Creo que ha llegado el momento de hablar del asunto en privado. Hay un pequeño balcón en un extremo del jardín. Probablemente está fuera de los límites de la fiesta, pero yo estoy deseando arriesgarme -Pedro sacó una mano callosa, de trabajador, y se la tendió con la palma hacia arriba-. ¿Quieres acompañarme?
Paula se quedó quieta. Recordaba demasiado bien ese balcón. Era el lugar en el que había conocido a Pedro por primera vez. Él había aparecido en el jardín, justo debajo, y, espiándola, había hecho una pobre imitación de Romeo recitando una versión estilo cowboy de Shakespeare. Y después había subido a buscarla ignorando las escaleras de caracol ocultas entre los arbustos y escalando por la balaustrada del balcón de al lado. Un solo vistazo a aquellos ojos azules llenos de felicidad y a aquella sonrisa traviesa y se había perdido para siempre. Pedro había saltado por encima de la barandilla de hierro y había capturado su corazón en el instante mismo de capturar sus labios. Habían hablado durante horas, y habían planeado una vida de ensueño que se había convertido en realidad al dar las campanadas de medianoche y hacerse mutuamente unas promesas que ella aún seguía cumpliendo.
Paula inclinó la cabeza e ignoró el clamor de protesta de los cascabeles.
-Perfecto.
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Continuaraaaaaaaa!!!
Aca les dejo dos caps! Espero que les guste! Y espero sus comentarios! Si es aca, en el blog mejor! Tw @Floor_PauChaves
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Continuaraaaaaaaa!!!
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Esta buenísima! Cada vez más interesante...mimiroxb
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